Ancianidad y pobreza en el mundo en desarrollo.

Dos tendencias parecen consolidarse en el
mundo en desarrollo. Una es que los Estados no pueden o ‘no quieren’ proveer
de recursos a los grupos de la población que no integran la fuerza de trabajo,
ya sean los niños, los desempleados, los discapacitados o los ancianos. Por lo
tanto, se vuelve importante, evaluar las fuentes alternativas de recursos que
estos grupos poseen para poder así opinar sobre esta opción de política en un
área tradicionalmente cubierta por el sector público. La otra es a creciente
tendencia de muchos países al envejecimiento de la población. Esto aumenta la
presión para el sostenimiento de las personas económicamente dependientes.
Este libro analiza tanto los sistemas formales de previsión social que atienden a los ancianos como los otros elementos que definen su bienestar, por ejemplo hecho de que continúen trabajando y el apoyo familiar. El objetivo es mostrar que los estudios en la materia se han preocupado más por discutir la naturaleza de las instituciones de previsión social que por las dificultades económicas que enfrenta la población anciana.
Argentina es un caso de estudio particularmente relevante para analizar estos problemas y constituye el foco del trabajo de campo cuyos resultados se presentan aquí. Como conclusión, el libro reclama una aproximación diferente al problema del bienestar de las personas, proponiendo observar las condiciones económicas de grupos específicos y examinar las formas en que diferentes instituciones y estrategias ‘tanto a nivel macro como micro’ se combinan para conformar sistemas sociales que definen restricciones y oportunidades de vida para la población.