La pobreza... de la política contra la pobreza

La tesis central de este trabajo es que las actuales políticas
“contra” la pobreza son tan pobres como sus destinatarios. En realidad son
políticas “de” la pobreza, cuyo objetivo es administrar y gestionar a los
pobres de forma tal de mantenerlos en una posición socialmente estática para
que no alteren el funcionamiento del resto de la sociedad.
Desconociendo
que los daños de la pobreza son irreparables para el normal desarrollo humano,
los programas actuales actúan exigiendo la verificación de las carencias para
luego discriminar y seleccionar entre los que merecen y los que no merecen
asistencia. De esta forma, el conflicto distributivo y la responsabilidad del
problema se transfiere a los propios afectados.
En
este trabajo se argumenta sobre las distorsiones derivadas de las visiones que
hoy prevalecen sobre la pobreza y la ineficacia e injusticia de las actuales políticas.
En su lugar, se propone observar el problema como el emergente de una cuestión
social más amplia cuyo núcleo es la imposibilidad que tienen muchos
ciudadanos/as de insertarse socialmente y la amenaza sobre la cohesión del
conjunto de la sociedad que se deriva principalmente de la precariedad laboral.
La condición necesaria para encarar una política efectiva contra la pobreza
que atienda los imperativos de esta cuestión social es la construcción de
redes de seguridad en los ingresos que actúen de forma preventiva, permanente y
que involucren a toda la sociedad.